El té verde se ha convertido en sinónimo de salud. Se habla de sus propiedades antioxidantes, su papel en el metabolismo y sus posibles beneficios cardiovasculares.
Pero al considerar las posibles contraindicaciones del té verde, el discurso cambia y exige un enfoque más cuidadoso.
Porque sí, el té verde puede ser una excelente bebida. Pero no necesariamente es ideal para todo el mundo. En este artículo veremos por qué no todas las personas responden igual a sus compuestos.
Las contraindicaciones del té verde: ¿quién debería prestar atención?
Hablar de sus posibles efectos no significa generar alarma, sino entender algo fundamental: no todas las personas responden igual a sus compuestos.
Existen situaciones concretas en las que conviene observar con más atención cómo reacciona el cuerpo y valorar si su consumo es realmente adecuado.
Para entender por qué puede ocurrir esto, primero es necesario conocer cómo actúa el té verde a nivel metabólico y hormonal.
Té verde y efectos en el metabolismo y las hormonas
El té verde no solo aporta antioxidantes. También influye en procesos metabólicos y hormonales que muchas veces pasan desapercibidos.
Contiene catequinas, especialmente una muy conocida: la epigalocatequina galato (EGCG). Es un potente antioxidante y uno de los compuestos más estudiados por sus posibles beneficios metabólicos y cardiovasculares.
Pero desde el punto de vista bioquímico hay algo más relevante.
Un estudio publicado en Biochemical Pharmacology (Zhu et al., 1997) mostró que las catequinas del té verde, como el EGCG, pueden ser metabolizadas por la enzima COMT. En condiciones de laboratorio, esta interacción ha mostrado que, a determinadas concentraciones, estas catequinas podrían reducir temporalmente la actividad de la enzima.
La COMT (catecol-O-metiltransferasa) participa en el metabolismo de:
- Dopamina
- Adrenalina y noradrenalina
- Algunos metabolitos de los estrógenos

Esto no significa que una taza de té verde altere automáticamente tu equilibrio hormonal. Pero sí indica algo importante: el té verde no es biológicamente neutro y puede interactuar con vías implicadas en la regulación de neurotransmisores y hormonas.
En la mayoría de las personas esto no genera ningún problema. Sin embargo, en quienes ya presentan cierta sensibilidad hormonal, esta interacción podría tener mayor relevancia.
Puede ser razonable observar la respuesta individual, especialmente si el consumo es frecuente o en altas cantidades.
Además de esta posible interacción metabólica y hormonal, el té verde también puede generar efectos relacionados con su contenido en cafeína y con su influencia en la absorción de ciertos nutrientes.

Efecto estimulante y sensibilidad a la cafeína
El té verde contiene cafeína, aunque en menor cantidad que el café. Una taza puede aportar entre 20 y 50 mg, dependiendo del tipo de hoja y del tiempo de infusión.
La cafeína actúa bloqueando los receptores de adenosina, una sustancia que favorece la relajación y el sueño. Al bloquearla, aumenta la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la adrenalina, lo que eleva el estado de alerta.
En adultos sanos, se considera que hasta 400 mg de cafeína al día no se asocian a efectos adversos en la población general. Aun así, no todas las personas reaccionan igual: la sensibilidad a la cafeína puede variar bastante de de una persona a otra.
De hecho, un metaanálisis reciente ha mostrado que el consumo elevado de cafeína se asocia con un mayor riesgo de síntomas de ansiedad, especialmente en personas con predisposición ansiosa o mayor sensibilidad fisiológica.
Si sueles notar:
- Nerviosismo
- Palpitaciones
- Ansiedad
- Dificultad para dormir
es posible que incluso cantidades moderadas te activen más de lo esperado.
Aunque la L-teanina presente en el té verde tiene un efecto modulador y puede favorecer cierta sensación de calma, en algunas personas la estimulación derivada de la cafeína predomina sobre ese efecto relajante.
Interferencia en la absorción de hierro
Las catequinas del té verde pueden reducir la absorción de hierro, especialmente el hierro no hemo (de origen vegetal).
Esto ocurre porque los polifenoles del té pueden unirse al hierro en el tracto digestivo y formar complejos insolubles, lo que dificulta su absorción intestinal.
Según estudios publicados en The American Journal of Clinical Nutrition, consumir té junto con las comidas puede disminuir de forma significativa la absorción de hierro no hemo, en algunos casos hasta en un 60–70 %, dependiendo de la cantidad ingerida y del estado nutricional de la persona.
Este efecto es más relevante cuando:
- El consumo de té es frecuente
- Se toma durante o inmediatamente después de las comidas
- La dieta es mayoritariamente vegetal
- Ya existen reservas bajas de hierro
Si tienes anemia, ferritina baja o antecedentes de déficit de hierro, lo recomendable es:
- No tomar té verde junto a las comidas
- Separarlo al menos 1–2 horas de alimentos ricos en hierro
El té verde no “causa” anemia por sí mismo, pero puede dificultar la recuperación si ya existe un déficit o aumentar el riesgo en personas predispuestas.
En personas con niveles normales de hierro y una dieta equilibrada, este efecto suele ser poco relevante desde el punto de vista clínico.

Interacciones con medicamentos
El té verde contiene compuestos bioactivos que pueden interactuar con determinados fármacos, especialmente cuando se consume en grandes cantidades o en forma de suplementos concentrados.
Puede interferir con:
- Anticoagulantes como la warfarina, debido a su contenido en vitamina K, que puede alterar el efecto del tratamiento.
- Algunos betabloqueantes, ya que se ha observado que el té verde puede reducir la absorción de fármacos como el nadolol.
- Medicación estimulante, al potenciar la activación del sistema nervioso por su contenido en cafeína.
En cuanto a la toxicidad hepática, los casos descritos en la literatura científica suelen estar asociados a extractos concentrados de té verde, no a la infusión tradicional. La EFSA ha señalado que dosis iguales o superiores a 800 mg diarios de EGCG en suplementos pueden aumentar el riesgo de alteraciones hepáticas.
En personas sanas, una taza ocasional no suele representar un problema. El riesgo aparece principalmente con el uso prolongado de suplementos de alta concentración o en combinación con medicación crónica.
Té verde: ¿es bueno o malo?
Cuando analizamos las contraindicaciones del té verde, la respuesta no es blanco o negro.
Ni una cosa ni la otra.
Tiene propiedades antioxidantes reales, posibles efectos beneficiosos sobre el metabolismo y cierto respaldo científico en salud cardiovascular.
Pero eso no significa que sea universalmente saludable en cualquier cantidad y para cualquier persona.
El problema no suele ser el té verde.
El problema suele ser pensar que algo es siempre bueno, para todos y en todo contexto.
Referencias científicas
Lara, D. R. (2010). Caffeine, mental health, and psychiatric disorders. Journal of Alzheimer’s Disease, 20(Suppl. 1), S239–S248. https://doi.org/10.3233/JAD-2010-1378
Gomes, D. G., et al. (2023). Caffeine intake and anxiety: A meta-analysis of observational studies. Frontiers in Psychiatry, 14, 10867825. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10867825/
Hurrell, R. F., Reddy, M. B., & Cook, J. D. (1999). Inhibition of non-haem iron absorption in man by polyphenolic-containing beverages. British Journal of Nutrition, 81(4), 289–295. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10999016/
Misaka, S., et al. (2014). Green tea ingestion greatly reduces plasma concentrations of nadolol in healthy subjects. Clinical Pharmacology & Therapeutics, 95(4), 432–438. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24419562/
Preguntas frecuentes sobre el té verde y sus posibles efectos
Las contraindicaciones del té verde no afectan a todas las personas por igual. Pueden ser relevantes en casos de sensibilidad a la cafeína, anemia o reservas bajas de hierro, ciertos desequilibrios hormonales o cuando se toman medicamentos específicos. En la mayoría de personas sanas, el consumo moderado no representa un problema.
Sí, en personas sensibles a la cafeína o con predisposición a la ansiedad, el té verde puede generar nerviosismo, palpitaciones o dificultad para dormir. Aunque contiene L-teanina, que tiene un efecto modulador, en algunos casos la estimulación puede predominar.
Las catequinas del té verde pueden reducir la absorción de hierro no hemo cuando se consume junto con las comidas. Este efecto es más relevante en personas con anemia o ferritina baja, especialmente si el consumo es frecuente.
Sí, pueden existir contraindicaciones del té verde si estás bajo tratamiento con anticoagulantes, algunos betabloqueantes o medicación estimulante. Además, los suplementos concentrados pueden interactuar con ciertos fármacos. En estos casos, conviene consultar con un profesional sanitario.
Una taza suele aportar entre 20 y 50 mg de cafeína, dependiendo del tipo de hoja y del tiempo de infusión. Es menos que el café, pero suficiente para generar efectos estimulantes en personas sensibles.


