Desafortunadamente, las patologías digestivas o intestinales están en aumento en los últimos años. Se estima que entre un 15% y un 20% de los ciudadanos padece algún trastorno digestivo crónico. Entre ellas, la gastritis es una de las enfermedades más habituales, afectando cada vez a más personas en la población general.

Abdomen femenino como representación de la zona afectada por la gastritis

Gastritis: tipos y causas

Una clasificación común de la gastritis es en los grupos A, B y C.

La gastritis tipo A

Se refiere a la inflamación del revestimiento del estómago relacionada con una enfermedad autoinmune. Aquí, las células inmunitarias del cuerpo atacan las células del estómago por razones desconocidas. Estas células mueren y la pared del estómago ya no puede realizar su función.

La gastritis tipo B

Está relacionada con la bacteria Helicobacter pylori, presente en gran parte de la población. Aunque suele señalarse como su principal causa, en realidad solo prospera en un estómago debilitado. Esta bacteria altera la mucosa gástrica y reduce la resistencia frente a la acidez de los jugos digestivos.

La gastritis tipo C

Se debe a un daño químico en la mucosa del estómago. Puede estar causada por medicamentos como ibuprofeno, aspirina o cortisona, así como por hábitos poco saludables: fumar, beber alcohol, comer alimentos irritantes o llevar una dieta desequilibrada rica en refinados, grasas saturadas y tóxicos. El estrés continuado también favorece su aparición.

En la gastritis crónica, en la que los síntomas vienen y van y se presentan en un periodo de tiempo más largo, habitualmente meses, la mucosa puede atrofiarse, es decir que, en algunos casos, las células glandulares que sintetizan el jugo gástrico se vuelven escasas y luego desaparecen, dando lugar a la denominada gastritis atrófica crónica.

¿ Cuales son los síntomas más comunes de la gastritis ?

Incluso si los síntomas descritos por el paciente son sugestivos de gastritis, la confirmación del diagnóstico requiere exámenes médicos adicionales:

  • Pruebas de imagen, en particular una ecografía abdominal;
  • Una biopsia de la mucosa gástrica realizada durante la fibroscopia para resaltar y caracterizar las lesiones de la mucosa gástrica;
  • Pruebas específicas para buscar la presencia de la bacteria Helicobacter pylori.

Los análisis histológicos de la biopsia son fundamentales para confirmar el diagnóstico de gastritis; definir su naturaleza aguda o crónica e incluso determinar su causa.

Persona con dolor de estómago, síntoma común de la gastritis
  • Dolores agudos en la parte superior del abdomen
  • Acidez
  • Náuseas
  • Flatulencias
  • Malestar
  • Eructos
  • Lengua saburral
  • Aftas
  • Anorexia
  • Hemorragia

Dieta para la gastritis: cómo aliviar síntomas y prevenir complicaciones

Una dieta equilibrada para la salud digestiva debe evitar hábitos dañinos como fumar o beber alcohol, así como el exceso de proteínas animales, azúcares refinados y alimentos irritantes que perjudican directamente el estómago.

👉 Es importante elegir alimentos naturales y poco procesados, evitando aditivos químicos. Además, los factores psicoemocionales influyen en la digestión, ya que mente y cuerpo están estrechamente relacionados.

Recomendaciones dietéticas clave en la gastritis

Además de elegir los alimentos adecuados, en la dieta para la gastritis es importante cuidar la forma en que los consumimos. Factores como la textura, la cantidad, la cocción o la temperatura de los platos pueden marcar la diferencia en la digestión y en la reducción de los síntomas.

Textura adaptada

  • Preferir alimentos suaves y de textura blanda.
  • En periodos de dolor o molestia, optar por caldos, purés y compotas.

Masticación

  • La masticación activa la producción de saliva.
  • La saliva inicia la descomposición de los alimentos.
  • Este proceso facilita la digestión y mejora la absorción de nutrientes.

Porciones pequeñas

  • Comer en pequeñas cantidades a lo largo del día.
  • Evitar comidas copiosas.
  • Cenar ligero y temprano para facilitar la digestión.

Temperatura moderada

  • No consumir alimentos muy fríos ni muy calientes.
  • Optar por temperatura templada, que no irrite el estómago.

Cocciones saludables

  • Preferir cocciones al vapor, hervido o a la plancha.
  • Evitar fritos, rebozados y salsas grasientas.

Vitamina B12

  • La gastritis atrófica puede reducir la absorción de vitamina B12.
  • Vigilar sus niveles con análisis médicos.
  • Incluir alimentos ricos en B12 o suplementos si es necesario.

Proteínas moderadas

  • Ricas en purinas, pueden aumentar los jugos digestivos y favorecer la inflamación.
  • Conviene moderar su consumo.
    Priorizar:
  • Legumbres (remojadas y pasadas por el pasapurés).
  • Pescado blanco.
  • Carnes magras.

Menos grasas

  • Reducir el consumo de lípidos porque requieren un gran esfuerzo digestivo.
  • No superar el 30% de la ingesta total de energía.

Carbohidratos equilibrados

  • Mantener la ingesta en 55–60% del total de energía.
  • Limitar a un máximo de 10% los carbohidratos simples añadidos.

Fibras, vitaminas, minerales y aguas siguen las recomendaciones según la edad y las particularidades fisiológicas de cada uno.


Alimentos recomendados para la gastritis

A la hora de diseñar una dieta para la gastritis, es fundamental elegir alimentos fáciles de digerir, que no irriten la mucosa gástrica y que aporten los nutrientes necesarios para favorecer la recuperación. A continuación, encontrarás una lista de opciones saludables y seguras que puedes incluir en tu alimentación diaria.

  • Calabacín, calabaza, zanahoria, patata, boniato, Chucrut
  • Siempre cocidas (hervidas, al vapor o al horno) para facilitar la digestión
  • Manzana y pera (mejor cocidas o al horno)
  • Plátano maduro, aguacate, chirimoya y papaya, por su efecto calmante
  • Arroz blanco o integral bien cocido
  • Avena cocida, mijo o pan blanco en pequeñas cantidades
  • Pescado blanco: merluza, lenguado, bacalao fresco
  • Pollo o pavo sin piel
  • Huevo cocido o en tortilla ligera
  • Lentejas o garbanzos bien cocidos y pasados por pasapuré
  • Evitar pieles que irritan el estómago
  • Yogur natural o kéfir, por sus probióticos
  • Pequeñas cantidades de queso fresco si hay buena tolerancia
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Aceite de lino, siempre refrigerado y sin calentar
  • Agua, caldos diluidos, kombucha e infusiones suaves
  • Manzanilla, malva o regaliz (con moderación)

📌 Evidencia científica: Un estudio clínico demostró que el zumo de patata fresco puede aliviar síntomas digestivos como la acidez y el dolor estomacal, gracias a su efecto calmante y protector sobre la mucosa gástrica.

El zumo de patata cruda se ha utilizado tradicionalmente como remedio natural para aliviar la gastritis y otros problemas digestivos. La patata contiene almidón y compuestos alcalinos que ayudan a neutralizar el exceso de acidez del estómago, reduciendo la sensación de ardor y la irritación de la mucosa gástrica.

Varios estudios y experiencias clínicas sugieren que este jugo puede favorecer la cicatrización de la mucosa y aportar alivio en casos de gastritis leve o reflujo.

👉 Cómo tomarlo: se recomienda rallar una patata cruda (preferiblemente ecológica, sin brotes ni partes verdes), exprimir el jugo y beberlo recién preparado, en pequeñas cantidades, antes de las comidas.

⚠️ Precaución:

  • Nunca usar patatas verdes o con brotes, ya que contienen solanina, una sustancia tóxica.
  • Este remedio es complementario y no sustituye el tratamiento médico.

Ver también: Green Smoothie | Cremoso, hidratante y nutritivo

Ejemplos de menús para tratamiento de la gastritis

DesayunoLeche de avena con copos de avena.
Media mañanaJugo de zanahorias.
Pan blanco con paté de aguacate, sal y limón.
Comida Acelga con zanahoria y patata (vapor).
Canelones (o pasta blanca) con vegetales.
Yogur desnatado biológico.
Media tardeChirimoya.
Infusión de manzanilla dulce.
CenaSopa de quinoa y miso.
Rape a la plancha.
Manzana al vapor, rallada.
Desayuno Rebanada de pan de espelta con crema de aguacate y cilantro
Vaso de leche de avena.
Media mañanaPudin de chia: Chía previamente remojadas (10 min) en leche de coco
Infusión de Fenogreco (alholva).
ComidaEspárragos cocidos o al vapor.
Risotto de alcachofas.
Manzana cocida con canela.
Media tardeGranada (al masticar, se avala solamente el jugo y se escupe las semillas).
Kéfir de leche de cabra.
CenaZanahoria cocida con cilantro y un chorrito de aceite de nueces (o oliva).
Pechuga de pavo a la plancha.
Infusión de hinojo.
Desayuno Huevo cocido con un chorrito de aceite de oliva.
1 vaso de leche de coco.
Media mañanaCompota de manzana.
Infusión de fenogreco.
ComidaPollo al ajo (Poner un poco de ghee o aceite de oliva en una sartén, el pollo, los ajos con piel y una rama de tomillo, salpimentar. Cerrar la sartén y cocinar a fuego medio por 30 min.
Patata y espinacas cocidas.
Media tardeCaqui maduro.
Queso fresco con rebanada de pan blanco.
CenaCrema de zanahorias.
Omelette de setas.
Infusión de tomillo.

Generalmente las medidas dietéticas serán comunes a la mayoría de las afecciones digestivas. Sin embargo, al empezar un cambio en la dieta, es primordial ante todo valorar su estado y sintomatología. Si se trata de prevenir, si tiene antecedentes, si toma fármacos, si tiene otros factores de riesgo, si padece otras alteraciones digestivas.

Para mejorar su salud y su calidad de vida, no siempre tiene que buscar soluciones muy lejos. Una mayor atención a la alimentación es un gesto simple que puede proporcionar muchos beneficios.


  • Este contenido se presenta únicamente con fines de información y no reemplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud.

Referencias:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16360927

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5852835/?utm

https://emedicine.medscape.com/article/176156-overview?utm

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