Yogur de coco, compota de higos y granola en capas para un desayuno saludable, nutritivo y lleno de sabor.

Lava los higos y reserva uno para decorar.

Trocea el resto y ponlos en un cazo pequeño a fuego medio-bajo.
Aplasta ligeramente con un tenedor mientras se calientan para ayudar a que liberen sus jugos.
Cuando empiecen a soltar líquido, añade 1 cucharadita de semillas de chía y mezcla bien.
Cocina durante 3-4 minutos más con el cazo tapado, removiendo de vez en cuando.
El calor ayudará a que los higos sigan liberando sus jugos mientras las semillas de chía los absorben poco a poco, creando una compota más espesa y untuosa.
Retira del fuego y deja enfriar antes de montar el desayuno.

Empieza colocando una capa de granola en el fondo del vaso o bol. Si prefieres utilizar copos de avena, también funcionan bien, aunque con el tiempo absorberán parte de la humedad del yogur y adquirirán una textura más suave. La granola, en cambio, conserva el crujiente durante más tiempo y aporta un contraste muy agradable.
A continuación, añade una capa de yogur de coco. Antes de utilizarlo, mézclalo con la ralladura de limón. Puede parecer un detalle menor, pero marca la diferencia: aporta frescor, realza el sabor del coco y equilibra el dulzor natural de los higos.
Reparte después una capa generosa de compota de higos sobre el yogur. Su textura cremosa y su sabor concentrado son los que dan personalidad a esta receta.
Repite las capas hasta llenar el recipiente, alternando granola, yogur de coco y compota de higos. No hace falta que sean perfectamente uniformes; parte del encanto de este desayuno está precisamente en el aspecto artesanal de cada cucharada.
Para terminar, decora con el higo reservado cortado en cuartos, unos arándanos, algunos granos de granada, un poco de coco rallado y una pizca extra de ralladura de limón. El resultado es un desayuno tan vistoso como delicioso.
Tamaño de la ración 1 vaso (≈200 ml)
Raciones 0
* * Los porcentajes de valor diario se basan en una dieta de 2.000 calorías. Su valor diario puede ser mayor o menor dependiendo de sus necesidades calóricas.