Un smoothie de chirimoya tan cremoso que parece postre, con un toque tropical que sorprende y un frescor que despierta.

Abre la chirimoya, retira las semillas y extrae la pulpa.
Introduce:
La pulpa de chirimoya
La leche de coco
Los dátiles
El zumo de lima
La canela
Bate hasta conseguir un smoothie cremoso y sin grumos.
Si lo quieres más ligero, puedes añadir un poco más de leche de coco o agua.
Prueba y ajusta:
Más lima si quieres más frescor
Más canela si buscas un toque más cálido
Sirve en un vaso y añade por encima ralladura de lima fresca.
Este último paso es clave: aporta aroma y eleva la experiencia.

Tamaño de la ración ~300–350 ml
Raciones 0
* * Los porcentajes de valor diario se basan en una dieta de 2.000 calorías. Su valor diario puede ser mayor o menor dependiendo de sus necesidades calóricas.