Unos helados veganos caseros de fresa y chocolate sorprendentemente cremosos, hechos con anacardos, fruta fresca y cacao puro.

Escurre bien los anacardos que han estado en remojo durante al menos 4 horas.
Coloca los anacardos en una batidora junto con la leche vegetal, el sirope de arce y una pizca de sal. Tritura hasta obtener una crema muy suave y homogénea.

Añade el aceite de coco y vuelve a triturar hasta que la mezcla quede cremosa.
Añade el cacao en polvo a la base cremosa y mezcla bien hasta obtener una crema de chocolate homogénea.
Vierte la mezcla en moldes de helado e introduce los palitos. Congela durante al menos 4–5 horas.
Añade a la otra mitad las fresas y el zumo de limón. Tritura hasta conseguir una crema de fresa lisa y cremosa.
Derrite el chocolate negro junto con el aceite de coco al baño maría o en el microondas.
Añade las almendras o avellanas picadas y mezcla bien.
Desmolda los helados congelados y sumérgelos en la cobertura de chocolate.
Añade a la base cremosa las fresas y el zumo de limón. Tritura de nuevo hasta conseguir una mezcla fina y cremosa.
Vierte la mezcla en 4 moldes de helado e introduce los palitos.
Congela durante al menos 4 o 5 horas, hasta que los helados estén completamente firmes.
Tritura las fresas con el aceite de coco, la manteca de cacao y el sirope de arce hasta obtener una cobertura suave.
Pica los frutos secos en trozos pequeños y mézclalos con la cobertura, o resérvalos para añadirlos justo después del baño.
Desmolda los helados congelados y sumérgelos en la cobertura de fresa.

Tamaño de la ración 1 helado
Raciones 0
* * Los porcentajes de valor diario se basan en una dieta de 2.000 calorías. Su valor diario puede ser mayor o menor dependiendo de sus necesidades calóricas.