Crujiente, sabroso y lleno de energía: así es el falafel al horno. Este plato conquista por su sabor único y por estar cargado de nutrientes esenciales.

Si usas garbanzos secos, déjalos en remojo 12-24 horas y escúrrelos bien.
Si usas garbanzos cocidos, escúrrelos y sécalos con un paño para evitar exceso de humedad.
En un procesador de alimentos, añade los garbanzos, cebolla, ajo, perejil y cilantro. Tritura hasta obtener una mezcla granulosa pero homogénea.
Incorpora comino, semillas de sésamo, curry, bicarbonato, sal, pimienta y zumo de limón. Mezcla hasta que todo esté bien integrado.
Con las manos húmedas, forma bolitas o pequeñas hamburguesas.
Precalienta el horno a 200 °C (390 °F).
Coloca los falafel en una bandeja con papel de horno y rocía ligeramente con aceite de oliva.
Hornea 20-25 minutos, girándolos a la mitad del tiempo, hasta que estén dorados y crujientes.
Tamaño de la ración Para 4 personas aprox.
Raciones 0
* * Los porcentajes de valor diario se basan en una dieta de 2.000 calorías. Su valor diario puede ser mayor o menor dependiendo de sus necesidades calóricas.