Una ensalada de trigo sarraceno deliciosa que combina sabor y nutrición, ideal para comer sano sin renunciar al placer.

Lava bien 100 g de trigo sarraceno bajo el grifo hasta que el agua salga clara y escúrrelo completamente.
En una olla, sofríe la cebolla picada a fuego medio-alto con un poco de aceite de oliva. Incorpora el trigo sarraceno, remueve durante un minuto y añade el agua con una pizca de sal.
Cuando empiece a hervir, baja el fuego a temperatura media y cocina con la olla parcialmente tapada hasta que el agua se evapore. Retira del fuego y deja enfriar.
Lava bien la rúcula y añádela al trigo sarraceno ya cocido y frío, mezclando suavemente.
Corta el tomate confitado en láminas finas y agrégalo a la ensalada para aportar dulzor y profundidad de sabor.
Mezcla el yogur con el cebollino picado, unas gotas de zumo de limón, sal y pimienta negra al gusto hasta obtener una salsa fresca y equilibrada.
Pela el aguacate y córtalo en cubos medianos. Incorpóralo con cuidado para mantener su textura cremosa.
En una sartén sin aceite, tuesta los 50 g restantes de trigo sarraceno hasta que estén dorados y crujientes. Este paso aportará contraste de textura a la ensalada.
Coloca todos los ingredientes en un bol amplio, espolvorea el trigo sarraceno tostado por encima y sirve acompañado de la salsa de yogur.
Tamaño de la ración Para 2 personas
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* * Los porcentajes de valor diario se basan en una dieta de 2.000 calorías. Su valor diario puede ser mayor o menor dependiendo de sus necesidades calóricas.